El programa de la asignatura de informatica educativa tiene como objetivo brindar conocimientos, habilidades, valores, destrezas y compromisos que el estudiante como ser humano debe adquirir con la sociedad, a través de toda su existencia, así también favorece el desarrollo científico-técnico, armoniza la unidad y diferencia en el proceso de formación integral del ser humano.

jueves, 7 de junio de 2012

Las Tics en la Educación

Autor y compilador: Msc. Manuel Gomez Delgadillo
Mayo, 2012


Pensamiento científico y el desarrollo social y tecnológico

La sociedad actual está cada vez más ligada a la ciencia y la tecnología. La vida moderna requiere cada vez más de aportes tecnológicos, sustentados en las ciencias exactas y naturales. En efecto, toda actividad individual, familiar, regional o nacional se desarrolla vinculada a la tecnología: la vivienda, la alimentación, la salud, la provisión de energía, el saneamiento ambiental, la producción agropecuaria, la industria y las telecomunicaciones, la informática y todo tipo de servicios que demanda la sociedad contemporánea, son factibles gracias a los conocimientos generados en las ciencias básicas y aplicados por nuevas tecnologías.

Sin embargo de la incuestionable dependencia que existe entre la ciencia y tecnología y el desarrollo, en muchos países no se asigna a las ciencias la importancia y valoración social que requiere el desarrollo nacional. Aún se considera como una actividad reservada a los científicos en los círculos universitarios y politécnicos o los centros de investigación estatales y privados. Esta percepción no ha favorecido la valoración social de las ciencias ni el desarrollo científico y tecnológico.

Es necesario, por lo tanto, formar a la actual generación en el marco de un nuevo paradigma en el cual la educación científica constituya uno de los ejes principales; pues solo ésta asegura que los futuros ciudadanos sean capaces de interpretar eventos naturales e insertarse en un mundo cada vez más tecnificado, y a la vez analizar los fenómenos sociales con objetividad y racionalidad.
Por el desarrollo humano integral y por la necesidad de fortalecer la sociedad es imperativo que incorporar entre las prioridades el mejoramiento de la calidad de la educación con una mejor formación científica que viabilice la incorporación de los jóvenes al mundo moderno, cada vez más exigente en cuanto a conocimientos actualizados y a sus aplicaciones; en caso contrario, se ampliará la brecha con el mundo globalizado al que tenemos que enfrentar.

La ciencia moderna revela el estado actual del conocimiento científico, registra verdades probadas aunque no absolutas ni infalibles, pues el conocimiento se incrementa y perfecciona en forma permanente. La ciencia no tiene respuestas a todos los problemas, pero el camino de la investigación científica es la mejor aproximación al conocimiento de la realidad, por lo mismo, una buena ciencia es infinitamente más confiable que cualquier otra forma de entender los procesos que se operan en todos los sistemas naturales y artificiales.

La difusión y enseñanza de las ciencias, que es la socialización del conocimiento científico, tiene como objetivo crear confianza en las ciencias, y a la vez afianzar el pensamiento reflexivo y crítico, y desarrollan la actitud científica, para que las decisiones y las acciones sean resultado del conocimiento cierto y la razón. Para ello no sólo se debe enseñar buena ciencia, sino también enseñar a actuar en forma consecuente con ella.

Aprender es apropiarse del conocimiento para desarrollar nuevas y mejores formas de comportamiento individual y social. El joven que luego de aprovechar varios cursos de ciencias naturales y educación ambiental quema los árboles y arroja basura a la calle, no actúa en forma consecuente con lo que aprendió; el médico que advierte del peligro del hábito de fumar, pero que fuma ante su paciente, no es consecuente con su formación científica. Es importante por lo mismo lograr una consecuencia en el pensar y el actuar. Este cambio es el gran desafío de la educación y de la sociedad contemporánea.

La ciencia auténtica, que es la gran aventura del ser humano y la más noble realización del intelecto debe estar al servicio de los más altos propósitos como son el desarrollo humano integral, la justicia, la paz, la conservación de la naturaleza y el medio ambiente. De ahí la enorme importancia de la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias en general y de las ciencias de la naturaleza en particular, porque es el camino apropiado para inculcar en la mente de los niños y jóvenes la confianza en la verdad y en el conocimiento científico; y para alejar de su mente y del cuerpo social toda sombra de pensamiento y conducta irracional. En esto radica la importancia y la necesidad de la ciencia en la formación integral y liberación del ser humano, de frente a la nueva sociedad del conocimiento que todos deberíamos comprometernos a construir.

El desarrollo científico y tecnológico, que es el motor del progreso social, debe constituir uno de los objetivos de la agenda del desarrollo, lo cual requiere el posicionamiento adecuado de la ciencia y tecnología por todas las personas en especial los educadores.


Definiciones

La ciencia es un conjunto de técnicas y métodos que permiten organizar el conocimiento sobre la estructura de hechos objetivos y accesibles a distintos observadores. El pensamiento, por su parte, es el producto de la mente, aquello traído a la existencia por medio de la actividad intelectual.

Es evidente que el ser humano piensa para realizar cualquier tipo de actividad, desde las más sencillas y cotidianas (como elegir que zapatos utilizará durante el día) hasta las más complejas y abstractas (programar un sistema informático, por ejemplo). La diferencia entre el pensamiento cotidiano y el pensamiento científico radica en la profundidad y en los niveles de abstracción.

Ambos tipos de pensamiento son complementarios: la ciencia surge cuando el pensamiento cotidiano deja de hacer planteamientos o de aportar las respuestas necesarias a los problemas de las personas.

Entre las principales características del pensamiento científico se encuentran la objetividad (se toman los hechos tal y como se presentan en la realidad), la racionalidad (parte de principios y leyes científicas) y la sistematicidad (el conocimiento es ordenado y jerarquizado).

El pensamiento científico (conocimiento científico) también es fático (los hechos que analiza están dados en la realidad), trascendente (va más allá de los hechos), analítico (descompone y recompone el todo), preciso (evita las vaguedades), simbólico (para poder explicarse mejor), verificable (es objeto de la observación y la experimentación), metódico (se planea y organiza), predictivo (desde el presente, se puede ir al pasado o al futuro), abierto (está en evolución permanente) y útil (intenta contribuir a la mejora de la sociedad).

Por otro lado el pensamiento empírico (conocimiento empírico), es obtenido a través de la experiencia práctica. Se compone de datos aislados basados en la observación y la experiencia, pero carece de la organización sistemática que caracteriza al conocimiento científico. Aún se utiliza en algunas áreas del conocimiento como en la medicina. El conocimiento empírico se caracteriza por ser subjetivo, no metódico y no ofrece resultados consistentes. Algunos de estos conocimientos son verdaderos y otros erróneos.


Las Tecnologías de la información y Comunicación (TICs)



2.1 Introducción
Las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) son medios idóneos que nos posibilitan el contacto con el contexto próximo y lejano, por ello, es necesario capacitar para utilizarlas en la educación de la forma más cabal posible (Ricoy Lorenzo, 2012). Su empleo permite desarrollar de modo más óptimo las tareas de tipo educativo, laboral y personales.

En la educación es importante conocer con que tipo de recursos tecnológicos se está familiarizado porque ello supone un punto de partida para analizar el dominio de competencias de las que disponen docentes y discentes. Los viejos y novedosos dispositivos tecnológicos con los que cuentan a nivel personal y con los que están más habituados, en nuestro contexto, el alumnado y profesorado en general y particularmente el universitario son la: televisión, teléfono móvil, radio, ordenador, el lector de CD y DVD, proyector de diapositivas y de video, así como el lector de video. Además, ocupa  un lugar relevante el uso de internet y el de la cámara fotográfica digital.

En la medida en que docentes y discentes se acostumbrar a emplear los recursos tecnológicos a lo largo de su formación y en su cotidianidad,
dispondrán en mayor medida de conocimientos técnicos sobre los mismos. A su vez, la transferencia de competencias tecnológicas de tipo transversal se adquiere y fija con mayor facilidad y rapidez en las diversas materias del currículum académico (Clark y Salomón, 1986).

Las nuevas formas de trabajo propiciadas por los avanzados recursos tecnológicos deben de estar apoyadas institucionalmente.  Los medios fuera del entorno de formación transmiten modelos de comportamiento social, hábitos, prioridades informativas, formas de organizar los contenidos, etc. De este modo, contribuyen a configurar la forma en que los formandos aprenden y comprenden.

2.2 Competencias básicas de las TICs
En la actualidad se hace necesaria una formación sobre los nuevos recursos tecnológicos para obtener un desarrollo académico óptimo en los futuros educadores que facilite la adquisición de las competencias tecnológicas más acordes con la profesión.

Por ejemplo el en diseño de titulaciones del grado de pedagogía y educación social figuran como competencias básicas relacionadas con las TICs las siguientes:

  • Conocer los fundamentos del diseño y uso de los medios, recursos y tecnologías para la intervención socioeducativa.
  • Manejar y desarrollar canales de comunicación e interacción a través de medios electrónicos.
  • Diseñar, aplicar y evaluar programas y estrategias de intervención que faciliten los procesos de autoanálisis, planificación, búsqueda de empleo y uso de las tecnologías apropiadas.
  • Colaborar y asesorar en la elaboración de programas socio educativos en los medios y redes de comunicación e información (radio, televisión, prensa, internet, etc.).
  • Diseñar, utilizar y evaluar aplicaciones de formación mediante las TICs.
El impacto de las TICs, repercute primordialmente en los saberes de tipo procedimental, con incidencia en el saber ser y estar (Tejada, 2002). Es un hecho, que el desarrollo de competencias permite a las personas que apliquen e integren los conocimientos que han obtenido en situaciones diversas, complejas e impredecibles (Perrenoud, 1997).

Se comparte con Gallego Arrufat (2001), la idea de que descubrir el potencial de las TICs es una tarea del docente y discente, que será favorecida a través de la formación inicial, la educación permanente (a lo largo de la vida) y la continua, tanto de modo individualizado como colegiadamente.


Las instituciones educativas deben estar sensibilizadas ante los cambios tecnológicos proporcionando estos medios en el proceso de enseñanza aprendizaje. Ello, con el objeto de ofrecer nuevas posibilidades formativas dirigidas a propiciar la máxima adecuación y versatilidad en el empleo, en el trabajo que nos ocupa, en los ámbitos de trabajo de los educadores, afrontando permanentemente los cambios vertiginosos con los que nos encontramos.

De las competencias básicas relacionadas a las TICs, 
¿Cuál o cuáles necesita usted desarrollar como Educador? 



2.3 Integración de las TICs en los ámbitos educativos



Es un hecho que el proceso formativo se apoya, entre otros aspectos, en la utilización de materiales educativos: textos escritos, mapas, fotografías, prensa, imágenes proyectadas, audiovisuales, etc. A los anteriores hay que añadir como incorporación más reciente el ordenador que con su diversidad de periféricos pone al alcance de docentes y discentes la utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) en la educación.
Las TICs ofrecen diversas posibilidades de aplicación en el entorno institucional a los profesionales de la educación. La integración de estos nuevos dispositivos tecnológicos en el contexto formativo enriquece y mejora el desarrollo del trabajo. Con todo, los recursos educativos no se pueden incorporar como elementos aislados en el currículum, sino que hemos de usarlos de manera interrelacionada, es decir de forma transversal, con los demás componentes del entorno y del proceso de enseñanza-aprendizaje (Ricoy, 2005).

Entre las tareas que pueden desarrollar los educadores con estos nuevos medios tecnológicos se encuentran las de tipo: didáctico, comunicativo, de organización y gestión, y lúdicas. En este material se abordaran fundamentalmente en las tres primeras.

2.4 Posibilidades didácticas de las TICs
El ordenador es un instrumento susceptible de estudio didáctico y una herramienta de trabajo educativo excepcional para formadores y estudiantes, que refuerza sus posibilidades al acoplarle diferentes equipos: escáner, impresora, cañón, modem, cámaras digitales, etc. Además, es un medio a través del cual se puede acceder a diversidad de programas educativos, de comunicación, etc.

A modo de ejemplo el uso didáctico de las nuevas tecnologías posibilita a los educadores la:

  • Realización del multimedia educativo, integrando de forma armónica diferentes elementos visuales y sonoros, los que resultan atractivos y motivantes para efectuar exposiciones.
  • Implicación de los estudiantes en el proceso de elaboración de materiales educativos, favoreciendo su experimentación con los recursos y su uso pedagógico.
  •  Archivo y almacenamiento documental.
  • Comunicación, envío e intercambio de información, propiciando un diálogo interactivo bidireccional o multidireccional vía internet (correo electrónico, foros educativos, chat, Messenger, weblog, webquest, etc.).
  • Búsqueda de información y descarga de documentos de internet.

Estos usos pedagógicos han de combinarse oportunamente y alternar, en la medida lo posible, con otros recursos educativos. Hemos de considerar las potencialidades que nos ofrece la informática en la educación a partir de los: recursos disponibles, objetivos de los formadores, distribución de los docentes y de las metodologías utilizada.(Ver tabla)

2.4.1 Funciones educativas de las TICs
Para Marqués (2000) las TICs (procesadores de textos, gestores de bases de datos, hojas de cálculo, editores gráficos, programas de comunicación, tutoriales, etc.) y, en particular, el software informático podemos emplearlo para desarrollar las siguientes funciones en la educación:

  • Informativa, estos programas suelen aportar información de tipo general o/y específico a través de los contenidos y actividades que recogen proporcionando contenidos estructuradores de la realidad.
  • Instructiva, consiste en la posibilidad que ofrecen en mayor o menor medida los programas informáticos de tipo educativos para orientar y regular el aprendizaje (explícita o implícitamente).
  • Motivadora, generalmente el software educativo incluye en las actividades que presenta elementos estimulantes que atraen la atención de los estudiantes, manteniendo el interés e intriga.
  • Expresiva, los educandos o usuarios se expresan a través de los programas educativos compartiendo el lenguaje que estos acuñan, mediante el desarrollo de las actividades.
  • Investigadora, los programas orientados a reforzar la autonomía del sujeto ofrecen interesantes entornos para indagar sobre determinadas situaciones (buscar y concretar determinada información, cambiar valores, incorporar alguna imagen, sonido, texto, etc.).
  • Evaluadora, la interactividad propia de esos programas educativos utiliza mecanismos de retroalimentación para valorar el trabajo realizado por los estudiantes, planteándole diferentes preguntas y acciones. Esta evaluación puede ser de tipo: implícito (cuando se detectan los errores cometidos, se evalúa, a partir de las respuestas que da el programa educativo) e explícito (cuando el programa presenta informes valorando la actuación del estudiante. Para ello, el software educativo deberá disponer de un módulo específico de evaluación).
  • Lúdica, el simple trabajo con el ordenador puede resultar una actividad con connotaciones recreativas. Además algunos programas refuerzan su atractivo incluyendo elementos de entretenimiento.
  • Innovadora, se hace extensible a diferentes programas informáticos de tipo educativo. El empleo de una tecnología novedosa suele originar diversidad de situaciones didácticas nuevas. Se debe considerar que el sencillo hecho de emplear una tecnología de punta no asegura un uso innovador del recurso en educación.  Hoy en día, las evidencias demuestran que la utilización de estos programas educativos no garantiza el éxito en los procesos de enseñanza aprendizaje, pero a través del papel mediador del facilitador (docente) y la predisposición de los estudiantes generan elementos de mejora e innovación a dicho proceso. Al educador le corresponde seleccionar los recursos tecnológico educativo más idóneo para cada situación, teniendo en cuenta los objetivos contemplados en el proyecto formativo, planificación o programación a desarrollar, así como del grupo de estudiantes con el que se utiliza, considerando su edad, contexto, conocimientos previos, posibilidades y limitaciones que presentan, etc. Así mismo, es necesario que el educador conozca y analice con anterioridad el programa o recursos tecnológicos para decidir la conveniencia de su empleo e integración acorde con el proceso formativo.
2.5 Posibilidades de comunicación de las TICs (Fortalezas y debilidades)

El uso de la red como recurso formativo requiere de los usuarios un dominio y conocimiento básico de la informática como herramienta de trabajo. De forma complementaria nos facilita una formación actualizada y sólida. A nivel educativo internet es un medio formativo por excelencia con una gran repercusión sociolaboral. En su uso como recurso de enseñanza aprendizaje consideramos a modo de ejemplo las posibilidades del: correo electrónico, chat, foros educativos y la transmisión por videocámara.

Todos ellos cuentan con excelentes potencialidades y también con limitaciones que debemos tener presentes. Partiendo de esta premisa seguidamente rescatar algunas de las potencialidades y debilidades que revela su uso en la educación.

2.5.1. Correo electrónico

El correo electrónico es un interesante medio de comunicación, que podemos manejar como recurso educativo. Su utilización permite, principalmente, una atención individualizada y cercana entre las personas. Su empleo como medio de comunicación es muy útil, sin embargo, debemos evitar que excluya de forma notoria la comunicación presencial cara a cara. Entre las ventajas y limitaciones del correo electrónico como recurso de formación podemos reflejar las siguientes (ver tabla 2):






2.5.2. Foros educativos

Este espacio nos permite el almacenamiento del contenido y de las presentaciones cronológicas de los mensajes para poder retomarlos cuantas veces deseemos. Como recurso formativo entre sus puntos fuertes y debilidades se encuentran los siguientes (ver tabla 3):

Los foros educativos, a pesar de que presentan algún inconveniente hemos de rescatar sus potencialidades. Los foros educativos en la universidad son cada vez más frecuente, mantienen una relevancia superior en la educación a distancia y una utilización escasa en la enseñanza no universitaria.


2.5.3. Chat
La característica más potente del chat es su propia inmediatez y sincronicidad. Requiere la conexión simultánea entre los interlocutores manteniendo, necesariamente, el intercambio inmediato en tiempo real. El chat como recurso de formación presenta entre sus fortalezas y restricciones, al menos, las siguientes (ver tabla 4):



La utilización del chat en la educación tiene un uso más limitado, por el momento, que el correo electrónico, los foros educativos o la videocámara. No obstante, resulta útil y adecuado para desarrollar determinadas tareas o intercambios entre grupos homogéneos o con intereses afines.

El empleo del chat como medio educativo es estimulante y motivador para el alumnado más juvenil (particularmente adolescentes y jóvenes) y les resulta altamente atractivo. La utilización terapéutica del chat podría dar buenos resultados con alumnos/as demasiado inhibidos o introvertidos por guardar el anonimato de los usuarios. Con todo, el empleo del chat lo hemos de considerar como un recurso más de carácter complementario o alternativo de forma puntual y plural, y nunca como un apoyo central o único en la formación.

2.5.4. Videocámara

La videocámara posibilita en educación formas de comunicación rica e interesante para el grupo. Permiten un buen nivel de interacción entre los miembros del grupo y se apoya, fundamentalmente, en la comunicación verbal. Puede compaginarse de modo alternativo o a la par con la textual, gráfica, audiovisual, gestual, etc.
Se trata de un medio de comunicación mixto, en el cual,  la comunicación se proyecta por más de una vía y posibilita la intervención simultánea de los sentidos de la vista y el oído de los participantes. El intercambio con videocámara permite intercalar imágenes digitales, fotográficas, multimedia, etc.

En la tabla 5 recogemos una síntesis de los beneficios e inconvenientes del uso de la videocámara como recurso educativo. Hemos de resaltar que su utilización didáctica requiere de una comunicación fluida y clara sobre la información que deseemos darle al grupo, posibilitando el intercambio en tiempo real. A la vez podemos establecer el desarrollo de diversas tareas de modo interactivo, intercambio de experiencias y vivencias de los participantes. Es factible establecer contextos físicos e interactivos de enseñanza aprendizaje con los componentes del grupo: realización de talleres, trabajo en grupos de discusión y casi cualquier tarea de las que realizamos habitualmente en un aula con el alumnado. El empleo de la videocámara permite la realización de una evaluación con los participantes sobre el desarrollo de la sesión, aportando las posibles mejoras a introducir en encuentros posteriores o sobre la dinámica de la misma.



2.6 Posibilidades de gestión y organizativo-administrativas con las TICs

Las utilidades de gestión y organizativo-administrativas del ordenador en la educación se focalizan en las instituciones u organizaciones de tipo socioeducativo hacia las funciones de administración y dirección, así como a las tareas burocráticas requeridas. Existe un abundante elenco de programas que facilitan el desarrollo del trabajo gerencial en los centros de formación e instituciones socioeducativas. Utilización que simplifica, en buena medida, la distribución del trabajo a los educadores y el tratamiento de la información: recogida y ordenación de textos, toma de datos, elaboración de memorias y proyectos, análisis de datos y presentación de resultados, etc.

2.6.1 Los Programas

Los programas más utilizados para estas tareas de gestión y organizativo-administrativas son el procesador de texto (Word) que permiten redactar, organizar y estructurar el contenido y abordar otras aplicaciones sobre los mismos (corrección ortográfica, inserción de imágenes y tablas, contar palabras, recortar y pegar textos, etc.); la hoja de cálculo de Excel y el programa de análisis de datos estadísticos SPSS. En ambos casos disponen de excelentes posibilidades para la obtención del cálculo matemático, así como para la presentación de tablas y gráficos muy útiles en la elaboración de memorias, informes institucionales, evolución del progreso académico y/o personal de los estudiantes, etc.

Entre las ventajas que aportan los programas informáticos hay que hacer referencia a la viabilidad que supone su integración con diferentes recursos, pudiendo así enriquecerse mutuamente.

En la tabla 6 recogemos un listado de las posibles utilidades que nos permiten desarrollar en el ámbito socioeducativo las TICs como herramientas de trabajo, supeditadas a funciones de organización y gestión. Las nuevas herramientas tecnológicas facilitan la gestión y administración  en los centros de formación e instituciones socioeducativas, llevando a cabo tareas de las más variadas (De Benito, 2000).
























Repercusión de las TICs en la Educación

Los principales avances tecnológicos y sus aplicaciones educativas vienen marcados por los diferentes modelos de sociedad: preindustrial, industrial y de la información (ver tabla 7). Así, Tiffin y Rajasingham (1997) muestran una tipificación que nos da idea del cambio atribuido a las sucesivas épocas.


Al margen que podamos discrepar en algunos de los atributos con los que caracteriza el autor las distintas tipologías de sociedad, es obvio que cada tipo de sociedad ostenta sus peculiaridades perfectamente diferenciables.

Para Torrico (2005), la sociedad actual o sociedad de la información se basa en la focalización que le confiere a la misma. Desde el punto de vista educativos entendemos que uno de los aspectos positivos que presenta la referida sociedad es el de potenciar la formación permanente concebida como aquella que se da a lo largo de toda la vida en la educación formal, no formal e informal. Este planteamiento traspasa las barreras espacio-temporales con las que antaño chocaba el proceso formativo.

Las transformaciones provocadas por las TICs influyen en el entramado educativo y social de forma interrelacionada. Esto es, a través de la creación de nuevas ocupaciones y profesiones y la potenciación de entornos laborales novedosos (Cabero, 1998).

El papel del cambio que está llamado a jugar las organizaciones educativas y socioeducativas va a ser importante aunque por el momento se torna reticente y sosegado. No podemos obviar que las dificultades con los nuevos medios con las que se encuentran los formadores son de diversos tipos: accesibilidad económica y técnica, de movilidad, de carácter didáctico, etc.
Los nuevos canales de comunicación suponen cambios en todos los campos de conocimiento. En el campo educativo se reitera la idea de que la incorporación de estas tecnologías avanzadas lleva a la modificación e incorporación de nuevas metodologías y estrategias en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Pese a todo, las viejas metodologías persisten o coexisten con el uso de los nuevos medios, y es que las estructuras tradicionales forjadas no se desbancan con facilidad.

Es necesario disponer de alternativas para remplazar el empleo de las antiguas metodologías por otras innovadoras acordes con las nuevas dinámicas, pero ¿acaso no continúa manteniéndose el uso de viejas estrategias con el uso de medios novedosos? Sevillano y Bartolomé (1994) argumentan que se tiende a reproducir viejas metodologías con nuevos medios didácticos para evitar un cambio brusco que desanime a potenciales usuarios.

El dilema se complica cuando por un lado nos referimos al manejo técnico de los “aparatos” y por el otro al didáctico. Es un hecho, que para utilizar un recurso el formador debe contar con los conocimientos técnicos necesarios que le posibiliten su empleo, sin embargo, tanto o más relevante es la aplicabilidad educativa que se realice de las nuevas herramientas tecnológicas.

En la media en que como formadores experimentamos y analizamos las posibilidades e inconvenientes que presentan las TICs  en el proceso educativo, nos damos cuenta de sus puntos fuertes y debilidades. Algunos software educativos de tipo tecnológico presenta una serie de fortalezas y restricciones potenciales a nivel didáctico, entre las que podemos referir las siguientes (ver tabla 8).

Estas ventajas e inconvenientes no son exclusivas de los programas informáticos, obviamente, otros recursos educativos podrían también generar los  referidos o peores efectos. Tanto los puntos fuertes como los inconvenientes que presenta el empleo de estos software educativos de tipo informático están supeditados a la utilización que se haga del mismo, en buena parte.



3.1 A modo de síntesis

El aprendizaje mediático se ve condicionado por la comunicación en sus diversos canales y medios. Con todo, en cualquier proceso de formación ha de ser un propósito fundamental asegurar una comunicación fluida que responda oportunamente a las necesidades, posibilidades y demandas de los usuarios.

Además, es de reseñar que la utilización de los nuevos medios tecnológicos posibilita y desencadena la introducción de innovaciones y fomenta la motivación hacia el aprendizaje. Lo ideal según Maita (2002), es que las generaciones venideras de educadores que han recibido formación en el uso de las TICs, al incorporarse a la profesión sean agentes de cambio y personal comprometido para participar en las transformaciones socioeducativas que exige el siglo XXI.

Las funciones didácticas a las que responde fundamentalmente  el empleo de los nuevos recursos tecnológicos son la de: ilustrar, introducir o concretar un tema, motivar, innovar, informar, transmitir, configurar el conocimiento y promover la discusión. De hecho, en esta línea en nuestro país estas son las funciones que mayoritariamente se le vienen atribuyendo a los recursos didácticos (Zabalza, 1989; Salinas 1992; Blázquez, 2002; Ricoy, 2006).

La valoración sopesada de los materiales de enseñanza-aprendizaje permitirá utilizar determinadas estrategias para realizar un enjuiciamiento sistemático de la calidad y características de los nuevos recursos técnicos. El procedimiento de análisis facilita el empleo pedagógico fruto de la reflexión y examen realizado sobre los mismos, que colocan al formador en situación de efectuar una elección más rigurosa a la hora de optar por unos u otros recursos educativos.

El panorama pedagógico actual a nivel mundial se caracteriza por una tendencia a la reorganización de las instituciones educativas y de sus estructuras organizacionales, una visión de la educación basada en modelos constructivistas, así como la creciente inclusión de las TICs en el currículo académico (Stojanovic, 2001).

Lo dicho, pasa por la integración de los nuevos recursos tecnológicos en los ámbitos de trabajo de los educadores, de ahí la importancia de definir los objetivos de formación en términos de competencias adecuándolo a las demandas del mercado laboral de éstos. Estas competencias de tipo tecnológico tienen fundamentalmente un carácter transversal. Ello, como consecuencia de las necesidades contextuales detectadas en la profesión y de los cambios que plantea el marco socioeducativo.

Bibliografía Básica

1. CECJA (2007): “Las Tics al servicio de un Proyecto Educativo”. CECJA. Sevilla.
2. VALERO, A. (2007): “Blogs en la educación”. En:http://observatorio.cnice.mec.es/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=528
3. http://es.wikipedia.org/wiki/Edublog• http://blog.educastur.es/blogs-y-educacion/uso-de-los-blogs-en-el-aula/
4. BLÁZQUEZ, F. 2002. «Materiales didácticos. La informática como recurso». en Rodríguez Rojo, M. Didáctica general. Qué y cómo enseñar en la sociedad de la información. Madrid,  Biblioteca Nueva.
5. CABERO, J. 1998. «Los medios no sólo transmiten información: reflexiones sobre el efecto cognitivo de los medios». Revista de Psicodidáctica, 5: 23-34. Vitoria, Departamento de Psicodidáctica, Universidad del País Vasco.

Bibliografía Complementaria
1.      ANECA 2004. Diseño de titulaciones de grado de pedagogía y educación social. Madrid, Ministerio de Educación.
2.      CLARK, R Y SALOMON, G. 1986. «Media in Teaching», en Wittrock, M. III Handbook of research on teaching. New York, McMillan.
3.      DE BENITO, B. 2000. «Herramientas web por entornos de enseñanza-aprendizaje», en Cabero, J., Martínez, F. y Salinas, J. Medios audiovisuales y nuevas tecnologías para la formación en el siglo XXI. Murcia, EDUTEC.
4.       DE PABLOS, J. 1996. Tecnología y educación. Barcelona, Cedecs Editorial S.L.
5.      GALLEGO ARRUFAT, M.J. 2001. «profesorado y la integración curricular de la nuevas tecnologías». en Area, M. Educar en la sociedad de la información. Bilbao, DESCLÉE.
6.      MAITA, M. 2002. «Una Experiencia de formación inicial: la producción de software educativo por los alumnos de la carrera de educación». en Acción pedagógica, 11 (2): 66-75. San Cristóbal, Universidad de los Andes.
7.      MARQUÉS, P. 2000. «La informático como medio didáctico: Software educativo, posibilidades e integración curricular», en Cabero, J., Martínez, F. y Salinas, J. Medios audiovisuales y nuevas tecnologías para la formación en el siglo XXI. Murcia, EDUTEC.
8.      SALINAS, J. 1992. Diseño, producción y evaluación de vídeos didácticos. Palma, Universitat de les Illes Balears.
9.      SEVILLANO, M.L y BARTOLOMÉ, D. 1994. Enseñanza-aprendizaje con medios de comunicación y nuevas tecnologías. Madrid, UNED.
10.  STOJANOVIC, L. 2001. «Integración de las tecnologías de información al proceso instruccional en la educación superior: el rol del docente». en Docencia universitaria, vol. II (2). http://www.revele.com.ve//pdf/docencia/volii-n2/pag15.pdf. Caracas, Universidad Central de Venezuela.
11.  TEJADA, J. «El docente universitario ante los nuevos escenarios: implicaciones para la innovación docente». en Acción pedagógica, 11 (2): 30-42. San Cristóbal, Universidad de los Andes.
12.  TIFFIN, J y RAJASINGHAM, L. 1997. En Busca de la clase virtual. Barcelona, Paidós.